Birthright empezó
en 1968 en Toronto, Ontario, Canadá, cuando Louise Summerhill,
una activa ama de casa y madre de 7 niños, sintió
la necesidad de ayudar a mujeres con embarazos no planeados.
La reacción a su idea fue notable, y el centro que ella
creó en Toronto creció rápidamente y se
convirtió en Birthright International, el primer servicio
internacional de crisis del embarazo en el mundo. En 2003, Birthright
International celebró su 35 aniversario con más
de 400 sucursales mundiales que incluyen Canada, y los Estados
Unidos, y otras en Sud Africa, Ghana, Nigeria y Colombia. Birthright
es una organización totalmente independiente, no afiliada
a ninguna iglesia o agencia pública. Su nombre y logo
son marcas registradas. Se estima que cada mes unas 28.000 mujeres
hacen su primera visita a un centro de Birthright. Birthright
también opera una línea telefónica de emergencia
durante las 24 horas - 1-800-550-4900.
Muchas voluntarias
y clientes de Birthright sienten un especial afecto por Louise
Summerhill - una mujer sencilla que hizo algo extraordinario
para ayudar a otras mujeres. Ciertos acontecimientos en su
vida le permitieron entender con claridad los sentimientos
y las emociones de la jóven embarazada; la sensación
de soledad, el temor a la crítica, las tensiones con
los padres, y la ansiedad de encontrarse inesperadamente embarazada.
Birthright empezó
modestamente en 1968 en una oficina de una sola habitación
y sólo 300 dólares en el banco. Pero la firme
conducción y clara visión de Louise aseguraron
que el nuevo servicio a la embarazada sobreviviera. Transcurridos
los primeros años, Louise agradeció que la organización
no hubiera empezado con mucho dinero, porque, de esta manera,
Birthright tuvo apoyo basado en "los corazones bondadosos
y la dedicación de sus voluntarias" para poder
proveer "amor y sentido común". Unos treinta
y cinco años más tarde, Birthright International
permanence fiel a la visión original de Louise: una
relación de apoyo basada en el contacto personal e
individual. El significado que le impartió Louise a
Birthright fue el de "un trato acogedor e informal"
para clientes y voluntarias, y no uno de burocracia y reuniones
dentro de un entorno estructurado y de negocio.
Birthright adopta una
política de no juzgar ni opinar moralmente cuando ayuda
a mujeres que enfrentan dilemas de embarazo. Louise se lamentaba
ante la situación de algunas madres solteras jóvenes
que eran marginadas por sus parientes: "yo no encuentro
nada malo en ellas". Louise recreaba el ambiente de apoyo
que deberían tener en su hogar. Louise ayudó
a formular un Reglamento - seguido por todos los centros Birthright
del mundo - que define los servicios prestados por Birthright,
que asegura que mujeres embarazadas reciban el mismo trato
considerado en cada centro Birthright, y que ayuda a las voluntarias
a preservar el buen nombre de Birthright.